Suinyers
Viernes por la tarde, camino apresurada para tomar el camión que me lleva al “depa”. Me detiene una voz que me sigue: “hey chica”, hay demasiada gente en la calle, por lo que tardo un rato en entender que la “chica” soy yo. Un muchacho de aproximadamente 20 años corre detrás de mí y me extiende la mano: Hola buenas tardes soy fulano -no recuerdo su nombre- ¿con quien tengo el gusto?. Elizabeth (para los desconocidos, siempre soy Elizabeth) respondo, al tiempo que pienso: este wey me quiere vender tarjetas de crédito. Ah Elizabeth me imagino que te gusta la belleza. Pues, NO. El pobre pone cara de ¡Whaaat!. Ah..estee..mhmhm, pero te interesaria tener tu propio negocio. Pues verás, ya lo tengo, soy socia en una Asociación Civil -lo cual, tecnicamente es cierto-. Oh..eh, ah, pues gracias. De nada. Estoy por seguir mi camino, cuando me suelta un: ¿oye, por donde vives?. ¿Por?. Te me haces conocida. Ah, pues vivo por el Saucito. Ah, ¿casada?. Sí, ¿por?. Es que, creo que te conozco de algún lado, ¿a que se dedica tu marido?. Es..dentista, oye, ya son muchas preguntas. Ah perdona, es que enserio creo que te conozco ¿cuantos años tienes?. 26. ¿en serio?. Sí. Te ves más chica. Eso dicen. Oye y que ¿tan liberal eres?. Jajajajjaa, ¿como de qué o qué?.
Aquí normalmente sí el mono hubiera traido una playera del San Luís (bueno, realmente de cualquier equipo de fut) ya lo hubiera mandado al chorizo, pero acepto, que el hombre no era feo (blanco, cabello lacio algo largo, ojos miel, cara agradable, delgado, ropa “indie”) y que la curiosidad de gato es demasiada. Sí hubiera estado en un callejón o una calle parelela del centro, probablemente hubiera salido corriendo, pero ¡Carajo!, estaba frente a palacio de gobierno, unos policias platicaban a solo unos metros de nosotros (claro, eso no me hace sentir más segura, pinches Orcos), habia gente en los puestos de revistas, las personas que se apresuraban para ir a comer nos aventaban de cuando en cuando e incluso ví pasar a un conocido al que saludé de lejos con la mano.
Pues así “liberal”. Pues es que según yo, la palabra liberal se puede aplicar a una filiación politica, religiosa, etc. Ah, bueno, es que lo que pasa, es que te quería invitar a un club. ¿Ah sí? ¿Un club de qué o qué?. Un club suinyer. Ahh y ¿donde esta o que?. Oh no, no es un lugar, nos juntamos y bueno entramos en contacto, aveces muy intimos. Ahhhhh “Swinger”. Eso dije. Eh..dijiste, bueno, olvidalo no entendí la primera vez y…No. Oh ¿porque no?. No creo que a mi esposo le guste. Ah, pero puedes ir sola. Pensé que los swingers era intercambio de parejas. Eh, no necesariamente. ¿Sabes?, creo que me estas invitando -en una calle del centro- a una orgía- bizarrooooo-. No, no, en serio es swinger. Creo que sí fuera a algo así sin decirle a mi esposo, sería infedilidad, hasta donde sé, el ambiente swinger es el intercambio de pareja o la intrusión de un tercero osea un trío, basado en que amas tanto a tu pareja que lo fisico no es tan importante como el amor que se tiene y por lo tanto es solo un vehículo para realizar una fantasía..pero sí voy sola a una reunión sin avisarle a mi esposo, al que amo…según yo, se llama “ponerle los cuernos”. Estee..eh..pero. Además, como te atreves a invitarme sin conocerme, ¿que tal que tengo VIH?. Ah no, ¿como crees?. ¿Porque no?, ¿podría ser no?, el VIH no se ve, yo podria tenerlo y ser una autentica hija de puta y no decirte y pegartelo o pegarselo a alguien del “club”. Eh..pero, este. Claro, claro, ya sé que los condones lo evitan, pero siempre se pueden romper ¿no? y soy una perfecta desconocida.Pero, es que. No, mira la verdad, me parece un acto irresponsable de tu parte y por otro lado, como te dije antes, yo estoy muy a gusto con mi esposo, no necesito probar a nadie más y creo que soy demasiado celosa como para soportar que él pruebe a alguien más, así es que no, gracias -me hiziste el dia, jajaja- pero no. Ah, bueno, disculpa sí te insulte. Oh no, para nada, yo respeto las preferencias -sobretodo las sexuales- de cada quien, pero no gracias. Oye y sí te digo que nada más tú y yo, para ver sí hay quimica. Jajajaja, no no , gracias, menos, eso sí ya son cuernos bien pintados y no, ya dije que no, me tengo que ir. Oye, pero es que..me gustaria estar en contacto contigo. Ah claro, mi mail es: pasteldepitufresas@hotmail.com, bye. Ah, gracias, bye y disculpa de nuevo sí te insulte. Na na, no pasa nada, bye.
Camine, dejando atrás a tan extraño chico, acepto que es el pretexto más original que alguien ha sacado para preguntarme mi nombre o intentar sacarme el telefono, fue total y absolutamente bizarro y acepto que me hizo el dia, vivo de cosas bizarras y la ultima habia pasado hace muchooo tiempo -en una expo nos preguntaron al niño dueño y a mi que sí eramos modelos y queriamos posar para un pintor-. Por otro lado me parecío realmente irresponsable andar por la vida invitando gente que te gusta en la calle a “reuniones” swingers, ¿que tal que de verdad tuviera una enfermedad?, ¿que tal que mi marido fuera un zeta malcogido que les llega a tirar balazos a su “club”?, ¿que tal que soy una psicopata amante de las armas y que de pura diversión, gusto de imitar la escena de esa pelicula, en la que la tipa le mete la pistola al culo a un tipo y le dice: haz como trucha o te disparo…y en efecto…dispara? ¿que tal que tengo una pistola de clavos como Patrick Bateman?¿Qué tal que soy coprofilica y me llevo mi mierda en una bolsita para embarrarsela por todo el cuerpo?¿que tal que soy hombreeee?. En fin, se me ocurren un montón de más “que tal”, la mayoría, inspirados en el cine -demasiado cine en estos 26 años-.
Y por un momento…tambien, admito, que algo dentro de mí se pregunta, que hubiera pasado sí hubiera dicho que sí y de repente me encontrara en una reunión de esas, ¿que podria escribir? -aparte de como me raje a la mera hora-. Ja, pero es muy arriesgado, uno se va haciendo grande y como diria Ris, hermano de Malcom (sí si, el de la tele), cada dia que pasa, uno escucha más esa voz que dice: No lo hagas, te puedes lastimar, te puede pasar algo. Y pierda la voz que te decia: No pasa nada, hazlo, podrias escribir algo chido.
Jajajaja, mejor….me lo sigo imaginando, así como Irving Welsh se imagina lo que se siente meterse heroina…(o ¿a poco sí es bien atascado? ¿A poco si ha estado en la industria del porno? ¿a poco soy la única que piensa que los escritores sí pueden escribir de temas alejados a su vida real?)
**************************************
Por cierto, estos dias me nacieron unas ganas de ver Trainspotting que bueno…hasta busque una justificación academica para hacerlo varias veces. Es creo, por esa identificación que tenemos -algunos- los que sentimos el madrazo de descubrirla en el 96 y sentirse tocado por los diálogos, tan crudos. Ahora que el tiempo ha pasado y que “la música, las drogas y la gente ha cambiado” me siento sumergida en ese “Choose a life”…escogiendo el colesterol bajo, la pareja estable, el televisor grande, los plazos fijos y viendo como cada dia “lo pierdo” -según la teoria unificadora de la vida de Sick boy-.
Algunos datos geeks, algo que sí sabia: el título tiene un doble sentido, por un lado se usa para denominar a un pasatiempo común en lugares como Inglaterra que es el ver pasar los trenes, el tren claramente tiene un sentido de movimiento, de decisión, es una alegoría. Por otro lado en el argot yonquí y escocés, significa buscarse una vena para inyectarse.
Algo que no sabía: Irving Welsh, el autor de la novela que se llevo al cine, sale en la pelicula, es el deeler que le consígue a Renton los supositorios de opio.
Tampoco sabía que Boyle había declarado a los medios que va a preparar la secuela de Trainspotting osea “Porno”, la cual se desarrolla diez años después de la novela original. Pero está esperando a que los actores originales envejezcan visiblemente….según yo, ya se le paso el tiempo, es cierto que los personajes cambian, pero no para ser ancianos ni nada parecido..en fin, después de su “Sunshine”, he bajado mis expectativas respecto a este director.
Televisa…siempre tan reconfortantes
Pues ya había hecho mi coraje con los spots pendejos de Televisa, los cuales, lo único que hacen es demostrarnos que SI hay que tener miedo, que SI estamos en crisis, que SI nos va a llevar la chingada.
El otro día escuche a Glora Trevi decir: Quiero agradecer al pueblo de México, porque gracias a ellos yo tengo chamba y tengo que comer.
Muy cierto, no sigamos manteniendo a estos pendejos….Apaguen la tele.
Adios al depa…
Durante varios meses, obtuvimos el “comodato” de un departamentito. Sitio alejado de la civilización -no tan lejos como mi casa, según dicen- pero cerquita de Dios (osea Jebús).
El departamento se volvío nuestro hogar, en el que “ensayabamos” nuestro matrimonio dis-funcional. Aprendimos a no espantarnos cuando escuchabamos gente en la cocina y entendimos que las paredes son casi de tablaroca y se escucha todo. …por lo que la música siempre fué un buen aliado para sofocar ruidos que pudieran inquietar a los niños del departamento vecino. Instauramos una dinamica de tareas, en las que cocinar e ir por las viandas, era cosa de Macrohard, mientras que, lavar trastes e intentar ordenar todo esquizofrenicamente, era tarea mia. Claro, como ibamos pocas veces a la semana, habia dias que lo menos que pensabamos era en ordenar y el fregadero se volvia una montaña de trastes y el piso era gris en vez de amarillo.
Nos instalamos como fantasmas amigables, como la pareja de Hierro 3, en un espacio que no era nuestro, pero volvimos nuestro, agregamos nuestro toque (una pila de discos, un canal nuevo en la tv, un florero con un bambu, un orden diferente) e incluso -igual que en la pelicula- a cambio, compusimos los desperfectos en la casa.
El departamente no solo era mio y tuyo amor, era de todos, los viernes se convertía en el espacio seguro, en donde se podia fumar tranquilamente o beber sin miedo a pasarse de copas, porque siempre estaba la opción de recostarse a tomar una siesta en alguno de los cuartos. Nos enamoramos del rockband y me enamore un poco más de los amigos. Porque tambien, a través de ese espacio entendí que queria esos amigos para siempre, de aquí en adelante, en mi casa -prestadas y propias-. Que eramos capaces de arreglar una fuga en el baño, de cocinar para varios geeks, de compartir gastos, de llenar un refri…y caray…limpiar el depa en menos de 1 hora. En ese espacio de los viernes era yop, solo Yazz, la de siempre. Nos reimos hasta el dolor con Alberto Montt y otras caricaturas (no menciono al monito del puño gigante, porque probablemente Jebús, se haga pipí de la risa) y platicamos y platicamos y platicamos. Claro…tambien hubo quien aprovecho el espacio para otro tipo de encuentros, pero en nada me molesta, al contrario, lamento un poco que ese lado del departamente no se haya aprovechado al máximo.
En fin…con la venida de las vacaciones de diciembre, el comodato se acaba, su dueña, una adorable amiga que me lo dejo en lo que viajaba a Guadalajara a pasar un semestre de intercambio, regresara pronto.
Y antes que nos agarren las prisas….propongo hacer una última pachipeda esta viernes 28, desde tempra…creo que lo único que no hizimos fué ver peliculas, tal vez podiamos aplicarla, junto a una cheves y un “cafe bien cargado”…

era chido poder dormir, comer y …. ver la tv en el sofa cama.

Macrohard haciendo de comer unas ricas enchiladas potosinas…somos bien ahorradores
de gas, nunca tuvimos que comprar ni un tanque…eso sí, como producimos basura, eh!

Tambien nos dimos cuenta, de que eramos alcoholicos..¿que es eso de comer con los restos de alcohol dejados en el refri?, lo peor…es cierto que después del trabajo o la escuela una “coneja” o un “valle viejo” te relajan mucho..el “cafe bien cargado” ni se diga, pero bueno, esé esta más escaso.

“¡¡¡Mis cochinitos!!!”, chiste local fabricado por Macrohar y yo..ahora no sé si fué debido a que andabamos en drogas -JA!- son las pantunflas de mi amiga, que fueron mias durante todo este tiempo.

seee..como decia, un lugar para relajarse…
Disociada

Ultimamente me siento partida en pequeñas y diversas partes. Siento que soy muchas personas a la vez y que al mismo tiempo, no tengo tiempo de ser yo.
En estos momentos, tengo mucho de Elizabeth y poco de Yazmín, lamentablemente se pierde Beautiful Freak y Nitezdu se asoma muy pocas veces. Extraño mucho a estas ultimas…
Me molesta darme cuenta que la perdida de mis identidades tienen que ver con mi nula capacidad para administrar mi tiempo. Me molesta darme cuenta de lo egoista que soy conmigo misma, al esconderme tras las almohadas robandome horas -por no decir dias-.
Odio tener un eterno libro en mi buró al que no puedo avanzarle más de tres hojas a la semana, odio no poder hacer mi podcat apesar de que la música se sigue agolpando en el disco duro, odio no poder bordar ni iluminuar los mandalas que baje hace ya tantos meses, odio no poder ver esa pila de peliculas prestadas que debo de regresar para no pecar de encajosa….
Odio sentir, que poco a poco, dejo de ser yo.
Odio crecer.
CitiZEN cat
Como profesor de literatura con dos o tres lecturas, siempre asumí que la seducción no pertenecía a ese orden que la naturaleza impone en la vida: un orden cósmico, equilibrado, causal. La seducción es un signo ritual que pertenece al mundo engañoso del artificio. Es un código que inventamos y construimos desde tiempos inmemoriales con señales falsas que enviamos y recibimos de acuerdo a nuestros deseos.
A la naturaleza la rige un orden que está determinado por las leyes de la sobrevivencia. Al orden que mueve el mecanismo de la seducción lo rigen las leyes del simulacro. ¿Qué pasa cuando la sobrevivencia se funda en el simulacro?
Yo decidí -si es que algo así se elige- ser un hombre de mis tiempos. Un ciudadano en el sentido estricto de la palabra. Es decir, alguien que pertenece a una ciudad. Un ser urbano que encuentra seguridad y paz de espíritu en el sonido de los autos y de metro, en el ronroneo del disco duro de su computadora, en el humo que despiden los autos y la vista de las plazas con sus cafés y su gente, los otros ciudadanos, mis hermanos y hermanas. Mis hermanas.
El orden de la ciudad es estricto y debe ser respetado para no alterar su ritmo interior. La seducción, desorden íntimo del orden superficial de la ciudad, requiere del conocimiento de las reglas que la organizan y evitan su colapso.
El citadino auténtico, la criatura original de la Polis, conoce intuitivamente cada una de esas reglas. De tanto repetirse de manera eficaz y esquizofrénica, el orden desquiciado de la urbe se convierte en un orden necesario, normal, puesto que está tan metido en nuestra sangre que el hábitat de concreto y hierro que ocupamos se convierte finalmente para nosotros en lo que un bosque es para un venado o un tigre. Unicamente en la ciudad, que es producto ejemplar del artificio, ese otro artificio, el de la seducción, sucede de una manera natural. Éste es uno de los primeros elementos de la trampa: solamente en la ciudad el simulacro -el artificio- es natural.
“El Cazador de Tatuajes”-Juvenal Acosta-



