Durante varios meses, obtuvimos el “comodato” de un departamentito. Sitio alejado de la civilización -no tan lejos como mi casa, según dicen- pero cerquita de Dios (osea Jebús). El departamento se volvío nuestro hogar, en el que “ensayabamos” nuestro matrimonio dis-funcional. Aprendimos a no espantarnos cuando escuchabamos gente en la cocina y entendimos que las [...]

  • Ojo de gato:

  • ¿qué escucho el gato esta semana?

  • Pierde el tiempo conmigo:

  • Leidos 2010